Haciendo memoria, seguro que todos recordamos el haber tenido un pequeño huerto en nuestra etapa escolar.
En todos los colegios, siempre llega un momento en el que por primera vez experimentas esa sensación de cultivar algo.
El recuerdo que tengo sobre este aspecto, era cuando toda la clase plantábamos la típica lenteja, judía o garbanzo, en un vaso de plástico y en el que todos poníamos nuestros nombres. Todos con nuestros vasos de plástico, algodón, y las semillas para plantar.
Una vez experimentado la plantación de nuestras semillas, lo primero que hacíamos al llegar a clase al día siguiente, era ir corriendo y ver si habían crecido, mirábamos las de los compañeros y comparábamos cual había crecido más. Esto nos suscitaba un gran interés pues cuidábamos de nuestra pequeña plantación, buscábamos que tuviera luminosidad, que tuvieran agua...
Como su propio nombre indica, llamamos huerto escolar, al pequeño espacio donde se siembran plantas y el cual , se encuentra en la escuela. Con este pequeño espacio, se pretende que los más pequeños y los no tan pequeños, tengan interés por aprender acerca de la naturaleza, ver los cambios que sufren las plantas en las distintas condiciones, ya sea por el agua, la zona donde esté cultivada, entre otras.
Considero que la realización de esta actividad, puede ser bastante beneficiosa para los alumnos, pues la realización de un pequeño huerto en el centro, les va fomentar el respeto por la naturaleza, van aprender que no hay que contaminar el suelo, y que a través de este huerto se obtendrán alimentos sanos...
La creación del huerto escolar sin duda tendrá una serie de repercusiones y ventajas en los pequeños. Estamos acostumbrados a que las clases se impartan dentro de las aulas, y no sólo se se aprende en ellas escuchando al profesor, ya que por ejemplo para los alumnos es mucho más divertido, si ellos mismo experimentan a la vez que escuchan las explicaciones del profesor sobre como tienen que plantar ciertos cultivos.
La creación del huerto también les puede llevar al interés por desarrollar esta actividad en casa y así implicar a toda la familia. Esto a su vez les llevará a que ellos mismos se encarguen de su cuidado.