En relación con la entrada anterior ( Reconstrucción de la historia familiar), me gustaría compartir un trocito de trabajo, exponiendo mi propia experiencia educativa, la cual se muestra tal y como la presento ahora en mi trabajo.
Nací en 1991, mi primera experiencia educativa fue con 5 años. Mi madre no me llevó a la guardería pues como era y soy hija única, quería que estuviese en casa para así también poder disfrutar de mí el mayor tiempo posible.
Una vez pasada la etapa de mi “no guardería”, comencé mi andadura escolar a los 5 años como he dicho en líneas anteriores. Primeramente fue al igual que mi padre y mi tío, al Colegio Público Miguel de Cervantes (este era un convento). Allí estuve hasta aproximadamente los 7 años, después todos los alumnos que estábamos allí fuimos trasladados al colegio actual.
En este “nuevo” colegio curse toda la educación primaria, e incluso empecé parte de la secundaria (hasta segundo), el hecho de comenzar la secundaria en el colegio, fue debido a la finalización de la construcción del Instituto “Alonso Quijada”. Una vez terminaron su construcción, los otros dos cursos restantes de la secundaria ya fueron impartidos en dicho instituto.
Cuando finalicé la educación secundaria, con 16 años, me trasladé al instituto “Juan de Padilla”, situado en Illescas. El cambio de seguir formándome educativamente, en otro pueblo fue debido a que el Instituto “Alonso Quijada” dada su rápida construcción sólo contaba con una oferta educativa que abarca toda la educación secundaria, pero no la etapa post-obligatoria (Bachillerato).
Aunque actualmente he de decir que la oferta educativa se amplió (educación secundaria y bachillerato) una vez que yo había terminado mis estudios en Illescas.
En el instituto “Juan de Padilla”, estuve los dos años correspondientes a Bachillerato, allí hice nuevos amigos, pues he de recordar que me fui a otro pueblo que no era el mío, y por lo tanto no conocía a nadie. Allí hice nuevas relaciones de amistad, y de las cuales sigo manteniendo en la actualidad.
Ya con 18 años y habiendo terminado Bachillerato se planteaba una cuestión importante, intentar ir a la universidad o en su lugar hacer un módulo superior. Por una serie de circunstancias terminé eligiendo la segunda opción.
Por ello me decidí a buscar los módulos que se ofertaban, y ver cuál de todos ellos era el que finalmente elegiría. No tuve que buscar mucho, pues tuve clara la decisión desde el principio. Así me matriculé en el Instituto “María Pacheco” (Toledo) y emprendí la realización del módulo superior en Animación de actividades físico-deportivas.
Nuevamente conocía nuevas personas y en donde se establecieron nuevas amistades, y he de decir que actualmente sigo manteniendo contacto con parte de ellas.
Fueron dos años los que estuve en este centro, y puedo decir a día de hoy que no me arrepiento en absoluto por haber elegido esa opción. Durante este tiempo, las asignaturas que cursamos como su propio nombre bien indica, eran destinadas al mundo deportivo. Algunas de ellas eran las siguientes: Actividades para discapacitados, fundamentos, Actividades colectivas e individuales, dinámicas, natación, entre muchas otras.
Algo muy importante que me enseñó este módulo, fue en cierta manera a perder bastante la timidez, pues con la realización de dinámicas e incluso impartiendo tu misma algunas clases, hizo que cogiera algo de confianza en mí misma.
Cuando se terminó el curso lectivo, realizamos las prácticas en piscinas y pabellones deportivos. En dichas prácticas estábamos supervisados por la persona que en verdad impartía esas clases y de vez en cuando también formábamos parte de ellas. He de decir que fue una bonita y gran experiencia, pues estuvimos en contacto directo con los más pequeños y los no tan pequeños.
Después de este periodo y una vez terminadas las prácticas, me plantee el ir a la universidad. No fue nada fácil tomar esa decisión, pues desde siempre he sido una persona muy constante con mis estudios, pero a la vez era una persona a la que le costaba mucho. Aun así tomé la decisión de entrar y sobre todo de matricularme en lo que yo quería, Magisterio en Educación Primaria.
El primer curso fue como una toma de contacto sobre todo los primeros meses, pues no sabes cómo es el mundo universitario, y como cambia la forma de enseñanza con respecto a los institutos de donde venía.
En pocas semanas nos fuimos conociendo y estableciendo nuevas amistades que continúan siendo las mismas en este segundo año de carrera. Al principio fue difícil, pues noté un gran cambio en cuanto a la gran cantidad de temario que se impartía y se imparte actualmente, y del que no estaba acostumbrada, el cambio de ritmo….entre otros aspectos. Pero todo ello se combate mejor con la ayuda de los compañeros, y sobre todo siendo consciente de la futura profesión en la que nos queremos convertir.
ESTA ES MI HISTORIA EDUCATIVA, ¿QUIERES COMPARTIR LA TUYA?